sábado, 10 de diciembre de 2016

Tarot y evolución vital

Recuerdo haber comentado la cuestión del tarot como elemento de evolución vital. No obstante, en esta ocasión quiero comentarlo con un mayor detalle.

Recuerdo que, cuando yo empezaba a consultar a tarotistas, siempre preguntaba "'¿y al final está relación llegará a buen puerto?" y buscaba que me respondieran "sí" o "no". Solía pasar, también, que a medida que develaba cuestiones de esa relación o de mi vida las cosas evolucionaban de manera diferente y ese "sí" se acababa convirtiendo en un "no", y lo mismo se podría aplicar también en proyectos profesionales o personales.

Yo, honestamente, llegaba un momento (como la mayoría de las personas que consultan) que me planteé si me estaban engañando o si, simplemente, me estaban diciendo aquello que quería oír. Y, honestamente, esta es la reflexión que más me hizo dudar a la hora de entregarme a lo que, en el fondo, es mi vida. ¿Era el tarot una engañifa?

Realmente, solo al cabo del tiempo fui entendiendo alguna de las claves del tarot, como por ejemplo, el hecho de que nos refleje una energía que está dada en un momento determinado y que, en la inmensa mayoría de los casos, es susceptible de cambiar. Lo que sucedía es que yo, en muchas ocasiones, me agarraba a aquella predisposición positiva que me indicaba el tarotista (fuese el tema que fuese) y yo no movía ninguna energía para lograr mi objetivo, con lo que, al final, todo aquello se quedaba en el imaginario.

De ahí que, independientemente de la videncia a futuro, entendí que, quizás, el tarot había que plantearlo más como un mapa de evolución vital que como una cuestión que domine tu vida. Y vamos a utilizar para explicarlo algunos ejemplos asociados a los arcanos mayores:

Si, por ejemplo, el arcano que sale predominante es La Justicia, nos indicará un momento de equilibrio o formalización de situaciones (contractuales, legales, laborales, matrimoniales...). Ese será el mensaje que tendremos que entender.

Si el arcano que sale es El Ermitaño, nos indicará la necesidad de reflexionar antes de tomar un determinado rumbo en nuestra vida, pero nosotros somos libres de hacerlo o no.

Precisamente, mucha gente ha querido creer que Carl Gustav Jung era un ocultista (además de uno de los fundadores del psicoanálisis), pero realmente su mayor aportación fue la de develar que en cada arcano mayor del tarot podíamos localizar una determinada situación vital en el proceso de evolución humana. Eso tiene mucho interés porque demuestra que el tarot va más allá de lo que se considera como simple superstición, independientemente de si se cree o no en su carácter adivinatorio, puesto que trata arquetipos que están en el inconsciente colectivo de las personas, es decir, en lo más profundo de su psique.

Por lo tanto, si nosotros entendemos que cada arcano mayor es una oportunidad para entender en qué momento de nuestra vida estamos, tenemos una gran oportunidad de crecimiento personal y de empoderamiento. Por ejemplo, si tenemos en cuenta que nuestro camino empieza en el Mago y acaba en el Mundo, veremos que en determinados momentos estaremos en crecimiento, en estancamiento o en la necesidad de optar. Ser capaces de detectar eso es la clave para nosotros.

Cuesta mucho llegar a esta conclusión, pero una vez que llegué a ella, me reconcilié con el tarot y entendí cómo podía ayudar a otras personas.

Espero que os haya gustado esta entrada. ¡¡Os espero en la próxima!!





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