lunes, 3 de octubre de 2016

Los cuatro palos de la baraja y su historia

Hoy voy a hablar un poco de los cuatro palos de la baraja que son los elementos en los que se basan los arcanos menores. Considero que, aunque no suelen tener la importancia de los mayores, sí nos pueden dar detalles complementarios a la hora de describir situaciones.

Como ya he comentado en alguna ocasión, las barajas de cartas son anteriores a las barajas del tarot, y ya tenían la particularidad de tener los cuatro palos actuales. La teoría más extendida es que estas cartas habrían venido de algún país árabe y que serían originarias de China dado el nombre que se les daba, naipes (del árabe ma´ib, prohibido). Espadas (entonces cimitarras), copas, bastos y oros son los cuatro palos que se utilizan. Su introducción en Europa empezaría en la ribera occidental del Mediterráneo a principios del siglo XIV (ya hay noticias de su existencia en Barcelona en 1310).

Hay dos diferencias entre los arcanos menores que se utilizan actualmente en las barajas más famosas de tarot (Marsella y Rider Waite, por ejemplo) y las cartas que se utilizan en la llamada baraja española. En primer lugar, en la baraja española no existen reinas, figura que sí contempla el tarot; en segundo lugar, en la baraja española no existe el diez, que sí existe en las barajas de tarot. Por tanto, nos encontramos con 56 arcanos menores por 48 cartas de la baraja española.

Otro aspecto a considerar, como elemento a tener en cuenta, es que cada palo de los arcanos menores representa un elemento y un área principal de la vida, clasificándose de esta forma:

Copas-Agua-Emociones.
Espadas-Aire-Mente.
Oros-Tierra-Dinero y posesiones materiales.
Bastos-Fuego-Energía sexual-creativa.

Por lo que nos resultan valiosos para ampliar conocimientos y ver cuál es el área preponderante de la persona en un determinado momento.

Espero que os haya gustado esta entrada. Un saludo.






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